COAG Andalucía ha dado un ultimátum al ministro de Agricultura, Luis Planas, sobre la necesidad de cambiar las ayudas asociadas andaluzas, al reiterarle la necesidad de actuar con urgencia para aprovechar la última oportunidad de modificar la aplicación de la PAC 2014-2020, corrigiendo así el inaceptable agravio cometido por el anterior gobierno con Andalucía, y que supone una pérdida global de más de 1.000 millones de euros.

Hasta el 1 de agosto está abierto el plazo para comunicar a la Comisión Europea los posibles cambios en el diseño de las ayudas asociadas, “ya que el sistema ideado por el ministro de Agricultura Miguel Arias Cañete supone un auténtico mazazo para Andalucía, que ve cómo sectores en riesgo de abandono reciben un apoyo insuficiente o nulo, perdiendo casi 350 millones, ya que aporta el 31% de los fondos y recibe el 13,3%. Todo ello, en aplicación de un esquema absolutamente arbitrario, con criterios que varían de manera caprichosa, aunque todos coinciden en algo: perjudican a nuestra comunidad autónoma”.

Pérdidas de fondos en cultivos como la remolacha, el tomate o el girasol en relación con otras CCAA

Así, la ayuda asociada a la remolacha se concede en función del rendimiento, por lo que la remolacha del sur recibe 316 euros por hectárea mientras la del norte recibe 499. En cambio, en el tomate de industria, ocurre lo contrario: Andalucía es más productiva pero tiene menos superficie, y se ha tomado este criterio para conceder la ayuda. Igualmente, a la hora de poner límites (topes) a estas ayudas, sólo se le ha puesto al girasol, curiosamente el cultivo en el que destaca Andalucía, que por tanto también pierde fondos. Además, quedan sin apoyo (o con apoyo insuficiente) sectores en grave riesgo de abandono como el olivar en pendiente, la uva pasa, el trigo duro, la ganadería o los frutos secos.

El Secretario general de COAG Andalucía también ha recordado a Luis Planas en su ultimátum que el ministro Cañete se comprometió a que ninguna comunidad autónoma perdería (ni ganaría) más de un 0,67%, pero su reparto recortó a Andalucía un 7,75%, lo que significa una reducción de 845 millones (frente a los 784 que pierde el conjunto de España, es decir, que nuestra comunidad pierde ella sola más que todo el país).

Además, el ajuste financiero del 8,64%, impuesto por Bruselas y aplicado de forma lineal por Madrid, supuso una pérdida para Andalucía de 260 millones de euros, con recortes a más de 200.000 perceptores de menos de 5.000  euros (que antes estaban exentos) mientras los grandes perceptores de ayudas, los que reciben más de 300.000 euros, se vieron beneficiados (ya que antes se les aplicaba una modulación del 14% y ahora tendrán un recorte del 8,64%). De este modo, encontramos que en Andalucía el 0,25% de perceptores recibe el 20% de la PAC.

Miguel López entiende que el Ministro Luis Planas, como gran conocedor de la PAC, no puede argumentar ignorancia ni pasar “sin pena ni gloria”: “No podemos perder esta última oportunidad para restablecer el equilibro y primar el interés general. El ministro no debe consentir que los agravios y los tratos de favor se mantengan, sino que debe trabajar con urgencia para acabar con la  injusticia que se ha cometido con Andalucía”.

“Andalucía, con un 57% de población que vive en el medio rural, es, por número de explotaciones (unas 250.000), por valor de la producción (más de 12.000 millones de euros), por el empleo que genera (casi el 30% del empleo agrario por cuenta propia y el 60% por cuenta ajena de España), por la diversidad y calidad de sus producciones, por el reconocimiento en los mercados, y por muchas más razones, la principal región agraria de Europa y no puede volver a ser la gran perjudicada”, concluye López en su ultimátum.

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