La primera intervención del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hablando del sector agrícola y de la PAC ha dejado claro que le preocupa más el efecto del antieuropeísmo en el mundo rural tras las próximas elecciones europeas que aportar ideas para la PAC, ya que se limitó a defender una postura del Gobierno sin novedades, al señalar que España está liderando las posiciones de defensa de una Política Agraria Común (PAC) «fuerte», que parte «de la exigencia de que no sean los agricultores y los ganaderos quienes paguen las consecuencias del Brexit».

En un encuentro con ganaderos en Torrelavega (Cantabria), Sánchez ha apostado, además, por el «diálogo permanente» con los representantes de sector agroalimentario, ha advertido del «riesgo» que el antieuropeísmo supone para el mundo rural español y ha reclamado una PAC «ambiciosa y realista», que preserve su presupuesto actual.

«La respuesta a los retos de la orientación futura de la Política Agraria Común nunca puede ser la ruptura ni el repliegue nacional, sino más Europa y no menos, con una PAC renovada», ha afirmado Sánchez en un acto en el Mercado Nacional de Ganados celebrado este martes 12, al que han asistido también el consejero cántabro de Medio Rural, Jesús Oria, y el delegado del Gobierno en Cantabria, Pablo Zuloaga.

«Tenemos que proteger Europa, si queremos que Europa proteja a quienes más necesitan de ella, como es el mundo rural»

En su intervención, el presidente han defendido que para afrontar los desafíos inmediatos del sector primario es fundamental tener en cuenta la política agrícola común, que es la «concreción de lo que significa el proyecto europeo».

Y ha advertido de que el antieuropeísmo significa para la España rural «poner en riesgo» la PAC, por lo que ha dicho que «no se puede hacer ni una concesión ante los que persiguen la involución, frente al progreso de la Unión Europea».

«Tenemos que proteger Europa, si queremos que Europa proteja a quienes más necesitan de ella, como es el mundo rural», ha instado Sánchez, quien ha subrayado que la ayudas de la PAC representan «seguridad y soberanía» alimentaria y un «sello de calidad» para el campo español.

Por ello, ha apostado por «el acuerdo, la unidad y el consenso» primero con las organizaciones agrarias en España y después entre los socios europeos, porque, según ha incidido, «el futuro del campo español y europeo pasa por una política común ambiciosa y realista, que defienda los intereses del sector primario español manteniendo la apertura al comercio internacional».

«Estamos tratando de conseguir la mejor PAC posible para nuestro sector agroalimentario», ha resumido Sánchez, quien ha destacado que a la posición de España se han unido ya 20 de los 27 países miembros de la UE, exceptuando el Reino Unido, con la «exigencia» también de que el sector primario no pague la «emergencia» de nuevas prioridades del gasto que no duda de que habrá que incorporar a los presupuestos comunitarios, para lo que ha abogado por seguir tejiendo alianzas «firmes».

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